LAS FAMTASÍAS Y LOS AMIGOS IMAGINARIOS EN LA INFANCIA

Amigos imaginarios y fantasías

Amigo imaginario - copia

Los amigos imaginarios son parte normal de la vida de muchos niños pequeños. El mundo que les rodea es tan nuevo, tan excitante que desean compartir su deleite. Los sonidos de las palabras que pronuncian y recibir respuestas de los otros son milagros recién descubiertos. El niño desea experimentar con sus palabras y su conversación, tanto y tan a menudo como sea posible.

Es especialmente común en el hijo único, o en el primer hijo de la familia, el crear amigos imaginarios con quienes hablar y compartir experiencias durante sus primeros años. No tienen otros niños en la familia y viven en un ambiente esencialmente adulto. Cuando no están con sus compañeros de juegos, no tienen otros niños con quienes compartir sus exquisitas alegrías de la infancia. El niño percibe correctamente que los adultos no son capaces de compartir el entusiasmo de esta manera que otro niño y todos estos placeres inesperados deben de ser compartidos en el momento; no pueden ser guardados para más tarde. Sólo otro niño (o ese amigo imaginario como sustituto) pueden desempeñar ese rol inmediato, entusiasta y sin restricciones. Como resultado, el hijo único o el primer hijo a menudo crearán estos amigos imaginarios como sustitutos perfectos de los compañeros de juegos. Esto no significa necesariamente que el niño se sienta solo o marginado. Simplemente, es que el momento de compartir no puede ser demorado; los amigos imaginarios deben servir a este propósito.

Desgraciadamente, el amigo imaginario algunas veces puede ser la señal de que el niño está demasiado solo. Los padres cuyo hijo tiene un amigo imaginario pueden descifrar el mensaje de demasiada soledad considerando los siguientes factores:

  1. ¿Hay otros niños de su misma edad disponibles y con qué frecuencia tiene su hijo la oportunidad de jugar con ellos?
  2. ¿Qué tal se lleva su hijo con los otros niños?
  3. ¿Es realmente feliz su hijo cuando sustituye a los amigos imaginarios por los reales?

Existen otras señales de vida imaginaria que pueden ser motivo de preocupación para los padres y que deben ser atendidas. El niño no debe llevar su fantasía a la vida real insistiendo que sus padres y sus amigos de juego compartan su mundo imaginario. La mayor parte de las actividades diarias del niño no deben estar dedicadas a comunicarse con los amigos imaginarios; el niño no debe rehusar la comunicación con el mundo real. En primera instancia, los amigos imaginarios no deben ir más allá de los tres primeros años de la vida del niño.

Todos nosotros cuando soñamos despiertos, por lo general fantaseamos. El soñar despierto, de cuando en cuando, es normal y casi esperado en nosotros. Pero cuando el soñar despierto reemplaza a nuestra capacidad para enfrentarnos con la rutina diaria, entonces estamos en un problema. Los niños entran dentro de la misma categoría. El niño que sueña despierto está emitiendo una señal, ¿cuál es el mensaje?

A medida que nuestros hijos crecen, desarrollan una serie de necesidades y deseos. No todas ellas son reales o posibles, y a menudo no pueden comprender por qué no se les puede dar todo lo que piden. Para dejar bien establecido cuál es su deseo, el niño puede llevar ese deseo o necesidad al campo de la fantasía. Los niños pueden pasar días jugando en el “campamento” en sus patios traseros, provocando un sentimiento de culpa en sus padres que han tenido que negarles las vacaciones en el campamento de verano por falta de presupuesto. El mensaje es un ruego de “lo deseo tanto”. La reacción debe ser una evaluación real por parte de los padres de lo acertado de su decisión original y luego discutir con el niño el porqué de la decisión.

Para enfrentarse con problemas hogareños difíciles, los niños pueden elaborar situaciones fantásticas para poder así tratar el problema.

Nuestras vidas están continuamente bombardeadas por la fantasía a través de nuestra devoción por la televisión y las películas. Los niños permanecen pegados al televisor, rodeados por situaciones imaginarias o imposibles, que tienen toda la apariencia de la realidad. Pero algo para tener en cuenta es que el niño es una criatura literalmente hablando; tiene poca habilidad para enfrentarse con lo abstracto y, en consecuencia, traslada todo a lo concreto, a lo real. Mucha de la fantasía que ve la interpreta como real, a menos que nosotros intervengamos y digamos lo contrario. Por esto, mire la televisión con él y ayúdale a separar la fantasía de lo real, ya que así, no contribuirá a crear una próxima generación de adultos que, intrínsecamente, crean que el escape total de la realidad es mejor que enfrentarse y vivir en el mundo real. Enseñemos a nuestros hijos a aceptar la realidad de mañana solo cuando llegue y no a estar a la espera irreal del viaje fantástico.

En contadas ocasiones, las fantasías de los niños son señales de serios trastornos mentales. Cuando el niño pasa del mundo real al imaginario y cree que lo irreal es tan concreto como la realidad actual, entonces se evidencia un comportamiento esquizofrénico. Si la señal es un niño perdido en el mundo de la fantasía, que no puede ser traído de vuelta a la realidad, el mensaje es de enfermedad mental.

Los adolescentes también fantasean. Se imaginan a sí mismos como su ídolo cinematográfico o el cantante favorito. Estas fantasías sólo se convierten en un problema cuando el adolescente trata de emular a su ídolo en el aspecto o en el comportamiento. Entonces la fantasía se convierte en una parte peligrosa del mundo real del adolescente. Al considerar el estilo de vida y la apariencia de algunas de las estrellas del rock o del cine de hoy día, es muy importante que los padres estén alertas a los sutiles signos de aferrarse demasiado a la fantasía y del paso gradual del adolescente a las formas del ídolo. Traer a la perspectiva del adolescente el mundo real de la familia puede ayudar a convencerlo de que el estilo de vida inusual no resultará adecuado al contexto del mundo donde se espera que viva el adolescente.

Tener el aspecto de Shakira, Lali Espósito o Pampita o vivir como John Travolta o Tini Stoessel o algún Superhéroe, resulta desastroso para el adolescente. Las “estrellas” son oportunistas que a menudo fundan su éxito en aparecer completamente diferentes a todos los demás. El adolescente debe ser ayudado a comprender que esa “diferencia” no es aceptada en su mundo cotidiano. Las señales de identificación fantásticas son fáciles de descubrir. El mensaje es universal: “aceptadme y dadme prestigio, posición”. Pero la habilidad para hacer comprender la realidad al adolescente, sin enfurecerlo, requerirá la más inteligente y sutil de las comunicaciones paternas. En contadas ocasiones, las fantasías de los niños pasan del mundo real al imaginario y cree que lo irreal es tan concreto como el actual, entonces se evidencia un comportamiento patológico.

La enfermedad mental en la niñez no tiene edad favorita, pero las posibilidades de enfermedad mental son mucho mayores en el adolescente que en el niño pues este período de vida contiene las mayores exigencias de responsabilidad, toma de decisiones, problemas sexuales, problemas escolares. Si la señal es un niño perdido en el mundo de la fantasía, que no puede ser traído de vuelta a la realidad, debe usted actuar rápidamente para que le recomienden a un psicoterapeuta competente. Su hijo necesita ayuda y ¡pronto!

Las fantasías forman parte de esos sueños. Pueden ser señales de una mente imaginativa, de una actitud esquiva, de un niño esquizofrénico. La gama es amplia, las señales obvias. La interpretación del mensaje es cosa suya, pero no puede ser ignorada. De otra manera, su propia fantasía paterna de que no pasa nada puede acabar en un desastre, o en desesperación para usted y su hijo.

Hasta la próxima.