TIMIDEZ E INTROVERSIÓN

Timidez e introversión

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Si un niño se separa de los otros chiquillos, muy a menudo, y parece preferir estar a solas, puede estar enviando varios mensajes diferentes. El padre debe estudiar muy bien que hay detrás de la timidez y la introversión del niño, de forma tal que la preocupación no se convierta en una respuesta apurada y destructiva.

En el caso de algunos niños, puede presentarse la señal de timidez debido a un sentimiento de inferioridad. ¿Siente el niño que no es igual a sus pares en las áreas tan importantes como pueden ser el deporte y la sociabilidad? Si este es el caso, los padres deberán ayudar al niño a que descubra qué cosas hace bien y alentarlo en sus éxitos de manera positiva. Todo niño puede hacer algo, a menudo muchas cosas, bien.

Frecuentemente tales cosas son pasadas por alto, tanto por los padres como por el niño, preocupados por las debilidades. Al enfrentarse con un niño tímido, que tiene un grado muy bajo de autoestima, los padres y el hijo, deben buscar juntos los aspectos positivos de las potencialidades del niño. Esto le dará una confianza propia que le ayudará a eliminar la timidez.

¿Puede un niño ser tímido por las presiones de la rivalidad entre hermanos? Desde luego que sí. Si su hermano mayor hace todo bien y lo proclaman, el menor puede sentirse muy intimidado. Una rivalidad prepotente puede destrozar la confianza propia de un niño tímido. Los padres deben intervenir antes de que la normal rivalidad entre hermanos alcance niveles tan serios y destructivos. Dar a cada niño en su familia las alabanzas apropiadas, ayudará a controlar el primer problema. Suprimir la dominación física y emocional del niño mayor sobre el menor detendrá el proceso de destrucción de la confianza en sí mismo del niño tímido. Lo inverso puede también ocurrir, si un niño mayor fue siempre estimulado positivamente y luego cuando tiene un hermanito menor y este pasa a ocupar un lugar privilegiado, más aún, siempre es defendido y el hermano mayor se lo considera responsable de todo conflicto porque “él es grande y un pícaro”, puede resultar que éste hijo mayor comience a reclamar la atención de sus padres mediante conductas regresivas, aumentando la agresividad hacia su hermano o producirse conductas de aislamiento o dificultades en su desarrollo madurativo.

La muerte de un padre, el divorcio, una mala relación padre–hijo, serios problemas de aprendizaje, de sociabilidad, de comunicación, disminuciones físicas o sensoriales, son algunas de las posibles causas que originan los problemas emocionales, de los que la introversión es la señal clave. A menudo percibimos, como padres, un cuadro, escuchamos la llamada de ayuda, vemos las señales, pero las negamos o las pasamos por alto, rechazando la posibilidad de que el niño necesite ayuda. ¿Por qué? Porque resulta difícil admitir que tenemos un hijo perturbado y es doloroso pensar que tenemos la culpa de ello. Estos pensamientos deben ser erradicados; no tenemos que sentirnos avergonzados, culpables o enojados con nuestro hijo, o con nosotros mismos. Tenemos que captar la señal y tratar de descifrar qué mensaje se esconde detrás de ella. Captar la señal como si fuera el pase de la pelota en un partido de fútbol y correr hacia la meta de un niño sano. En la realidad, la mayoría de los padres encontrarán que su hijo tímido es un niño solitario, bien equilibrado y auto suficiente. Es la habilidad de leer las señales, sin o con ayuda profesional, a medida que aparecen, e interpretarlas correcta y honestamente lo que permite a los padres ayudar a sus hijos.

Todo repercute para producir timidez o introversión, aclaremos que cuando se producen pérdidas familiares o allegados hospitalizados, los niños no sólo la situación los encamina a ellas, sino que el sentimiento que se suscita en la madre es transferido al menor. Lo importante es estar atentos a las señales y tratar de darles una solución adecuada a cada circunstancia.

Hasta la próxima.