LA NUEVA EDUCACION AFECTIVA (5) PREVENCIÓN Y PROFILAXIS MENTAL

LO QUE SE TIENE EN CUENTA EN LAS HORAS DE JUEGO LIBRE

el juego en eee
Análisis Corporal de la Relación en Educación Especial

P.- El niño por la magia de su imaginación transforma cualquier objeto en cualquier cosa, según las necesidades del momento; un bastón se convierte en un fusil o una espada, cuatro trazos en el suelo simbolizan una casa. ¿es esto lo que llaman lenguaje analógico o metafórico?

Sí. Ponemos a disposición de los niños objetos poco estructurados, que ellos transforman a capricho de su imaginario; balones, aros, cuerdas, telas, papeles, cartones de embalar…, etc. Los utilizan en una relación simbólica más o menos inconsciente. Por ejemplo, el aro puede representar la casa –a menudo lo verbalizan así los niños en la escuela maternal- que es el espacio de seguridad en el cual refugiarse, pero es también el espacio cerrado que encierra. A un nivel fantasmático más profundo e inconsciente, es probablemente la madre y la manera en la cual el niño inviste este espacio en sus juegos simboliza su relación con la madre, la ambivalencia entre su deseo de protección y su deseo de libertad. Lo mismo el cartón de embalaje, en el cual se acurruca un momento pero que a continuación destruye con rabia. Estos objetos sirven también como mediadores en la comunicación: dar, recibir, compartir, rechazar, defender, abandonar, apropiarse, arrojar, etc.., tantos parámetros de la relación que se prestan a la interpretación.

Pero la identificación simbólica no se detiene en los objetos, concierne también al otro, el compañero, y en particular, el adulto. Se le puede hacer jugar el rol de lobo para confrontarse con los fantasmas de devoración ó de gendarme para confrontarse con su ley. Puede ser el buen o el mal padre, la madre buena o mala. Puede ser, en una inversión de rol, el niño (modelo o insoportable), el animal doméstico que se protege y que se domina, puede ser también el marido o la mujer de los fantasmas edipianos. Es, para cada uno, aquello a lo que se tiene necesidad de confrontarse.

Queremos aclarar que cuando hablamos de padre o madre, no hacemos referencia a los progenitores biológicos sino más bien de función paterna y función materna, funciones que pueden ser ejercidas por los padres biológicos u otras personas en el caso de las familias adoptantes o las familiar ensambladas.

P.- ¿En estas confrontaciones, no pueden nacer situaciones de tensión y de angustia?

 Eso puede efectivamente producirse. Hay conflictos profundos, rechazados en el inconsciente, que remontan a la superficie. El hecho de ser llevado a afrontarlos provoca necesariamente tensiones, pero es el único medio de resolverlos o asumirlos, evitando así que se enquisten en el inconsciente y se conviertan en patógenos. El rol del adulto en educación afectiva relacional no es el de evitar estas tensiones sino el de asumirlas y contenerlas. El adulto debe ser una presencia afectiva segurizante; debe saber también hasta qué punto puede ir y no dejar desarrollarse situaciones demasiado traumatizantes para el niño. No le está prohibido retomar su papel de adulto cuando es necesario.

P.- Si comprendo bien, se juega a todo en estas sesiones de ludopedagogía… y no se sabe jamás de antemano a qué se va a jugar. Es un happening permanente. ¿No resulta una cierta dispersión?

Aparentemente sí, para el profano que asiste a una sesión y que no ha seguido la evolución de los niños. En realidad, cada niño prosigue, de una sesión a la siguiente, la evolución de su problemática. Al cabo de unas sesiones, el profesor sabe perfectamente dónde está cada niño y modula sus intervenciones en consecuencia. Hay objetivos diferentes para cada uno, pero siempre presentes en su espíritu.

P.- ¿Pero no hay temas generales que aparecen con más frecuencia en el grupo? Sigue leyendo «LA NUEVA EDUCACION AFECTIVA (5) PREVENCIÓN Y PROFILAXIS MENTAL»